Incendio en el cerro Otto

Escrito por Danbat el 3 de febrero de 2013

Ya veníamos sospechando que después de semanas y semanas de mucho calor y nada de lluvia, no habían ocurrido incendios forestales de magnitud. El martes 29 ocurrió lo que esperábamos-temíamos y se desató un incendio en la ladera Sur del cerro Otto, entre el barrio Frutillar y Piedras Blancas.

El incendio en sí no fue muy grande, primeras versiones hablaban de 20 hectáreas, luego bajaron a unas 12. Lograron controlarlo al día siguiente y pasarán varios días hasta que puedan medirlo con detalle y determinar el área afectado (caminan por el límite con un GPS, por si les interesa). El bosque es principalmente de lenga, que tarda muchos años en regenerar, y caña colihue seca después de la floración masiva de hace dos años. Esta última hace de combustible explosivo para los incendios.

Si bien el incendio fue intencional, no voy a entrar mucho en detalle sobre
este tema, será en otra oportunidad, sino que voy a aclarar varias barbaridades que escuché estos días:

El SPLIF se demora en apagar el fuego para cobrar más: Esto es una estupidez porque el SPLIF tiene un presupuesto fijo y nadie cobra por incendio. Haya o no fuego, ganan lo mismo y de hecho les conviene que no hayan incendios. Tampoco necesitan iniciar un foco porque ya hay sufientes idiotas que lo hacen gratis. Esto me hace acordar el siguiente punto.

El SPLIF prende fuego y ve cómo se propaga sin hacer nada: El que dijo esto seguramente vio hacer un contrafuego, una técnica que consiste en quemar la vegetación de manera controlada para que cuando llegue el frente de fuego ya no tenga combustible.

El SPLIF no acepta voluntarios y así tardan más en apagar el fuego: Desde que existen el SPLIF, el Plan Nacional de Manejo de Fuego y el CLIF (de la Administración de Parques Nacionales) el combate de incendios se profesionalizó. No es una actividad simple y existe mucha gente entrenada que sabe qué hacer. Hay listas de voluntarios entrenados y, llegado el caso, se los convoca si es necesario. En los incendios de 1996 y 1999 no existían las actuales estructuras de combate y fueron muchos voluntarios sin experiencia. En varios casos peligró la vida de mucha gente y por eso ya no permiten que vaya cualquier persona a combatir un incendio.

Este blog lo comencé como página personal en 1998 y tuve un breve momento de fama durante los incendios del verano de 1999. En esa época trabajaba en INTA y uno de nuestros trabajos era analizar el impacto de los incendios. Desde entonces que sigo esta problemática, aun cuando las circunstancias me llevaron por caminos alternos. Pero tengan la certeza que de haber más incendios abordaré esto de manera más completa.

2 comentarios hasta ahora ↓

  1. @asur dice:

    Mientras estuve allá el señor del kiosco de Moreno casi esquina Quaglia me contó un mix entre la razón 2 y la 3.

    Lo triste es que, si no sos de la zona, te podés comer el chamuyo (Yo me lo comí).

    Una pena que la gente no se informe correctamente, lo que a la larga, genera desconfianza y el desprestigio de las instituciones que se crean para trabajar en estos siniestros.

    Me gustaron mucho las fotos!

    • Danbat dice:

      ¡Gracias por comentar!
      Mucha gente de la zona cree en estos mitos y te los discute a muerte, lo más grave es que los periodistas también los difunden y no se preocupan en hacer su trabajo. O no les importa o les gusta el amarillismo. Hace 14 años tenía muchísimos prejuicios sobre los incendios pero pregunté, hablé con mucha gente y así cambié mi forma de ver las cosas. ¿No pueden hacer ellos lo mismo? Ahí es donde yo tomo la posta y me pongo a desmitificar, aunque me lean pocos :P.

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